“Me preocupa que las fuerzas conservadoras se vayan a atrincherar para tratar de dejar las cosas como están”

Este 11 de abril será un día histórico para el país. No solo por las elecciones municipales de alcaldes, concejales y gobernadores regionales, sino porque además la ciudadanía podrá elegir a los integrantes de la Convención encargada de redactar la nueva Constitución Política de la República. Y entre los inscritos por el Distrito 6 se encuentra el economista, ex ministro y ex senador Carlos Octavio Ominami Pascual, que en entrevista con Radio “La Calera” explicó sus motivos para querer participar en la redacción de la nueva Constitución.

 

“Me siento con mucho ánimo y ganas, entusiasmado por esta posibilidad de representar a esta región otra vez y escribir una Constitución que nos emocione y nos enorgullezca. Fui senador durante 16 años, fue suficiente y ahora he vuelto a la arena electoral porque se ha creado esta circunstancia excepcional, por la cual luchamos durante muchos años sin lograrlo. Esta aspiración que estaba bloqueada, pero que la movilización social desbloqueó, me parece que es importante. Y para mí, será importante poder volcar la experiencia y conocimiento de lo que hicimos, durante tantos años en la Quinta Región, elaborando esta nueva Carta Fundamental”.

 

– ¿Por qué estaba bloqueada?

“Tuvimos una transición muy compleja, en donde las partes más conservadoras mantuvieron un poder fuerte y económico. Y también de las propias Fuerzas Armadas, que venían de participar en un régimen militar durante 17 años. Ellos se encargaron de dejar lo que se llama los enclaves autoritarios. Iniciamos una transición sin tener mayoría en el parlamento, porque la fuerza conservadora tenía a los senadores designados y fue hasta el primer gobierno de la Presidenta (Michelle) Bachelet donde eso se logró cambiar, aunque nunca tuvimos quórum.

“Esto se fue dilatando tanto que nacieron las frustraciones. Finalmente, en un momento muy dramático, fue la gente la que se movilizó y dijo: ¡queremos un cambio!, ¡ya no damos más! La gente que fue a votar apruebo en condiciones de pandemia hoy siente el derecho de contar con un Estado que se comprometa a cumplir”.

 

– ¿Cómo analiza el rechazo a los políticos en el plebiscito, siendo usted parte de lo que se llama la “clase política”?

“El 80% votó por una convención ciudadana. Lo que la gente no quiso es una convención en donde el parlamento actual tuviera la mitad de capacidad de decisión; lo que es muy distinto a que la gente diga que no quiere que ninguna persona con experiencia participe. Una constitución es algo que tenemos que elaborar para que rija nuestra convivencia durante los próximos 30 o 40 años, con mucha franqueza y respeto. Aquí no podemos tener estudiantes en práctica para ver si resulta o no resulta.

“Yo me fui de la Concertación porque estimé que las cosas no estaban bien y soy una persona técnicamente independiente, comprometido con la izquierda. De lo que se trata también es poder lograr una reconciliación entre la gente y la actividad política, no podemos transformarnos en un país ingobernable. Quiero advertir que es muy importante, para que salga bien, que debemos tener claro que esto es una lucha desde de los ‘80, que se ha demorado 40 años en sacarla y gracias a la misma gente se pudo”.

 

– ¿Qué capacidades debieran tener los candidatos?

“Ojalá tengamos una convención que refleje la pluralidad de Chile, ya que no todos pensamos igual, pero sí que pueda haber una mayoría clara. Me preocupa que las fuerzas conservadoras se vayan a atrincherar a la convención para dejar las cosas como están. Nosotros desgraciadamente no tuvimos toda la fuerza para cambiar las cosas que se requerían, debimos haberlo hecho hace mucho tiempo. En un momento, la Presidenta mandó un texto de nueva Constitución, pero no se hizo con la fuerza que se requería. Necesitamos gente que tenga la capacidad de aportar y que tenga una mirada sobre el conjunto de las cosas. No basta con que vaya a un punto preciso, el conjunto nos va a permitir que el país retome su crecimiento”.

 

– Muchos creen que algunos que se inscribirán por el sueldo que recibirán.

“Yo me involucré porque es un periodo preciso, nueve meses, con una prolongación máxima de tres meses más y es una dieta que corresponde a un tercio de lo que gana un parlamentario. No es para hacerse rico, son alrededor de dos millones de pesos al mes. Pero el tema más importante acá es el compromiso con una idea, en mi caso, progresista. No solo porque son famosos en otro ámbito van a ganar votos populares, la idea es que se evalúe bien el curriculum del candidato o candidata, que digan qué quiere hacer, cuáles son sus ideas”.

 

– ¿Y usted cómo se imagina esta Constitución?

“A mí me interesa garantizar como derecho exigible una salud digna, educación gratuita y de calidad y que no exista esa doble subordinación de los municipios con el Gobierno. Las municipalidades deberían ser verdaderos gobiernos comunales, con más recursos, e igualar las posibilidades de todas las comunas. Hay mucha discriminación entre los municipios ricos y pobres.

“Es fácil ser alcalde en Las Condes, que tiene 50 veces más presupuesto que La Calera, por ejemplo. Hay que buscar mecanismos que establezcan mayor igualdad territorial y hacer un ejercicio de cuáles son los obstáculos que tenemos, donde uno de ellos es el exceso de centralismo. Y quiero destacar que los constituyentes elaborarán las reglas que garanticen equidad y que ciertos derechos se puedan cumplir. Es un hecho que la nueva Constitución no va a cambiar radicalmente la vida, pero sí nos va a permitir cambiarla progresivamente”.

Fuente: Diario El Observador de Quillota, 21 de enero de 2021